La primera semana con un cachorro sale mejor cuando su mundo es pequeño, tranquilo y predecible. Una rutina estable de sueño, comidas, salidas para hacer sus necesidades y ratos cortos de juego hace más que cualquier sesión de adiestramiento, y las únicas órdenes que merece la pena empezar son las más sencillas: su nombre, «sienta» y un primer «ven». Mientras tanto, dedicas la semana a aprender a leer las señales con las que un perro joven te dice si está relajado, cansado o desbordado.
El día de la llegada: un mundo pequeño
Un cachorro que acaba de separarse de su camada ya ha tenido un día intenso antes incluso de cruzar tu puerta. Olores nuevos, un viaje en coche y personas desconocidas son mucho de golpe, así que la primera tarde más amable es una tarde aburrida.
Antes de que llegue, prepara una zona donde pasará la mayor parte del tiempo: un transportín o un parque con una cama cómoda, un bebedero, un par de mordedores y, cerca, un rincón fácil de limpiar por si hay accidentes. Recoge cables, zapatos y cualquier cosa lo bastante pequeña como para tragársela. Los cachorros exploran con la boca, y la primera semana no es el momento de descubrir hasta dónde llegan.
Cuando lleguéis a casa:
- Lleva al cachorro directamente al sitio que quieres que use para hacer sus necesidades y dale unos minutos allí.
- Después, entra con él a su zona y deja que lo olfatee todo a su ritmo.
- De momento, nada de visitas. Amigos y familia pueden conocerlo la semana que viene, cuando ya sepa dónde vive.
- Déjale dormir siempre que quiera. Los cachorros pequeños necesitan descansar mucho más de lo que imaginan la mayoría de los dueños primerizos.
Si hay niños en casa, siéntalos en el suelo y deja que sea el cachorro quien se acerque, y no al revés. Cogerlo en brazos e ir pasándolo de mano en mano emociona a las personas y agota al perro.
Un ritmo diario sencillo para los primeros siete días
Los cachorros se adaptan antes cuando cada día pasan más o menos las mismas cosas en el mismo orden. Las horas exactas importan menos que el patrón. Un día típico podría ser así:
| Momento del día | Qué pasa | Por qué ayuda |
|---|---|---|
| Al despertar | Directo a la calle o al patio, a su sitio | Evita el accidente más previsible del día |
| Desayuno | Comida en el transportín o el parque, y otra vez fuera | Une comida, descanso y necesidades en un orden fijo |
| Media mañana | Cinco minutos de juego o una minisesión de adiestramiento | Gasta energía sin pasarse |
| Final de la mañana | Una siesta larga en un sitio tranquilo | Descansar le ayuda a asimilar todo lo nuevo |
| Tarde | Comida, salida, manipulación suave, otra siesta | Repite el ritmo para que le resulte familiar |
| Noche | Juego tranquilo, última comida, rato en familia | Le ayuda a bajar revoluciones antes de dormir |
| Hora de dormir | Una última salida y a apagar la luz | Da a la noche el mejor comienzo posible |
Pregunta al criador o a la protectora qué ha estado comiendo el cachorro y mantén ese pienso por ahora. Un cambio brusco, sumado a la nueva casa, puede alterarle el estómago. Si quieres cambiarlo, hazlo poco a poco más adelante y consulta a tu veterinario si tienes dudas.
Enseñarle dónde hacer sus necesidades empieza el primer día
Que aprenda a hacer sus necesidades en el sitio correcto es, sobre todo, cuestión de buen momento. Los cachorros suelen necesitarlo al despertarse, después de comer o beber, después de jugar y, de vez en cuando, entre medias. Si lo sacas justo en esos momentos, la mayoría de los aciertos llegan solos y tú solo tienes que premiarlos.
Algunos hábitos lo hacen todo más fácil:
- Usa siempre el mismo sitio. El olor conocido le ayuda a entender para qué sirve ese lugar.
- No digas nada hasta que termine. Luego felicítalo con cariño y dale un premio pequeño en ese mismo instante, mientras sigue allí.
- Fíjate en las señales. Olfatear el suelo dando vueltas, inquietarse de repente o irse hacia una esquina suele significar «ya».
- Toma los accidentes como información. Límpialos con calma con un limpiador enzimático y sácalo antes la próxima vez. Regañarle suele enseñarle a esconderse de ti cuando lo necesita, no a esperar.
Cómo sobrellevar las primeras noches
Las primeras noches suelen ser lo más duro de la semana, para los dos. El cachorro está acostumbrado a dormir en un montón calentito con sus hermanos, y ahora está solo en una habitación desconocida.
A muchos dueños les funciona poner el transportín o la cama en el dormitorio las primeras noches, lo bastante cerca como para que el cachorro te oiga y te huela. Una mantita que huela a su antigua casa, si el criador te la puede dar, también puede reconfortarle. Cuando ya esté adaptado, puedes ir llevando la cama poco a poco a su sitio definitivo.
Si se despierta y llora por la noche, puede que de verdad necesite salir. Sácalo con calma, hablando y encendiendo luces lo menos posible, y de vuelta a la cama. A lo largo de la semana, los ratos entre despertares suelen alargarse a medida que controla mejor la vejiga.
Las primeras órdenes para enseñar a un cachorro
El adiestramiento de la primera semana tiene que parecer un juego. Que cada sesión dure solo unos minutos, hazla cuando el cachorro esté despierto pero no desatado y para mientras aún tenga ganas. Usa premios diminutos y blandos o parte de su ración diaria.
Tres señales son un buen punto de partida:
- Su nombre. Dilo una vez con voz alegre y prémiale en cuanto te mire. Repítelo unas cuantas veces al día. No uses su nombre cuando estés enfadado, para que siempre anuncie algo bueno.
- Sienta. Sujeta un premio justo encima de su hocico y llévalo despacio hacia atrás por encima de su cabeza. La mayoría de los cachorros se sientan solos para no perderlo de vista. Prémiale en cuanto el trasero toque el suelo y añade la palabra «sienta» cuando lo haga con seguridad.
- Ven. Agáchate a poca distancia, di «ven» con voz contenta y prémiale con generosidad cuando llegue. Llámalo solo cuando estés casi seguro de que vendrá, y nunca para algo que no le guste, como cortarle las uñas.
También puedes empezar a acostumbrarle al collar y a que lo toquen con suavidad: tocarle las patas, mirarle las orejas y levantarle los belfos un segundo, cada vez seguido de un premio. Así, el cepillado y las visitas al veterinario serán mucho más fáciles después.
Leer el lenguaje corporal de tu cachorro
Un cachorro no puede decirte con palabras que ya ha tenido suficiente, pero su cuerpo casi siempre lo hace. Aprender estas señales la primera semana te ayuda a saber cuándo seguir y cuándo darle un respiro.
| Lo que ves | Lo que suele significar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Cuerpo suelto y meneándose, mirada suave, boca relajada | Está a gusto y contento | Sigue con lo que estabas haciendo |
| Reverencia de juego, delante abajo y el trasero arriba | Una invitación a jugar | Juega un poco y luego baja el ritmo |
| Bostezos, lamerse los labios o girar la cabeza | Algo de estrés o inseguridad | Dale espacio y ve más despacio |
| Cola entre las patas, cuerpo agachado, orejas pegadas | Miedo | Aparta lo que le asusta y deja que se retire |
| Mordiscos frenéticos, carreras locas, ignorar las señales | Agotado o sobreestimulado | Termina la sesión y ofrécele una siesta |
| Olfatear el suelo dando vueltas | Seguramente necesita salir | Sal con él enseguida |
El contexto siempre cuenta. Un bostezo después de un paseo largo es simple cansancio, mientras que un bostezo cuando un desconocido se inclina sobre él apunta más bien a incomodidad. Fijarte en todo el cuerpo, y no solo en la cola, te da la imagen más clara.
También conviene pedir cita con el veterinario en los primeros días. Podrá revisar al cachorro, explicarte el calendario de vacunas y desparasitación y decirte a partir de cuándo puede conocer a perros desconocidos y pasear por espacios públicos.
Dónde encaja Dog Translator
Dog Translator no sustituye a observar a tu cachorro, pero puede hacer la primera semana más divertida y dar estructura al adiestramiento. Sus 64 clases de adiestramiento cubren órdenes básicas y trucos, cada una con una foto y una guía de cinco pasos que puedes marcar como completada. Si prefieres seguir un camino marcado, los Tres cursos reparten las clases en los niveles principiante, intermedio y avanzado, y tu progreso queda guardado.
La función Del ladrido a palabras es un extra divertido: mantén pulsado el micro mientras tu cachorro ladra y la app te devuelve una frase escrita con la voz de tu perro. Tómalo como una interpretación desenfadada junto a lo que te dice su cuerpo, no como un sustituto. La app se descarga gratis, y las funciones avanzadas están disponibles con una suscripción Premium opcional.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un cachorro en adaptarse a su nueva casa?
Cada cachorro es distinto. Muchos empiezan a relajarse en pocos días, en cuanto conocen la rutina, pero sentirse del todo en casa puede llevar varias semanas, así que mantén las cosas tranquilas y predecibles durante un tiempo.
¿Debo dejar que mi cachorro duerma en mi habitación?
A muchos dueños las primeras noches les resultan más fáciles con la cama del cachorro cerca, porque así puede oírlos y olerlos. Cuando ya duerma bien, puedes ir llevando la cama a su sitio definitivo poco a poco.
¿Cuándo debo empezar a adiestrar a mi cachorro?
Puedes empezar con un adiestramiento suave desde el primer día, siempre que parezca un juego. En la primera semana basta con sesiones cortas de su nombre, «sienta» y «ven».
¿Es normal que un cachorro muerda tanto?
Sí, mordisquear es un comportamiento normal en los cachorros, y suele empeorar cuando están agotados. Redirígelo hacia un mordedor y, si los mordiscos se vuelven frenéticos, termina el juego y ofrécele una siesta.
Escrito por el equipo de Dog Translator con ayuda de IA. Lo que el artículo dice sobre Dog Translator proviene de la propia app; los nombres de menú de otras apps pueden cambiar entre versiones.